domingo, 26 de agosto de 2012

La Mecedora


EL poder de la sugestión  es tremendo ,no nos deja ver cuando la realidad  se funde con lo sobrenatural ,para crear en nosotros algo desconocido ,que nos hace vibrar ,nos inquieta  y sobresalta ,hace que pensemos mucho en ese episodio , visión o sensación de estar viviendo algo que nos lleva a lo más profundo  de nuestras emociones .Queremos alejarlos de nuestra mente , quizás por miedo ,pero como se que este es el principio de todo lo negativo , quiero contarles algo que me sucedió .Por el año 1972 ,vivía en una casa antigua , muy grande ,en un lugar muy lindo , frente  al hospital de niños y parque Saavedra , mi esposo y hermanos nacieron allí ,también mis dos hijos , vivíamos con mis suegros .Ella una italiana bellísima fuerte ,dulce trabajadora ,madre de nueve hijos y dos nietos cuyas madres habían muerto .EL mi suegro ,que es de quien voy a hablar ahora ,jubilado  del ferrocarril ,inmigrante ,pasaba sus días en el fondo de la casa ,donde tenía su huerta ,que mas que huerta era un jardín , se levantaba a las seis de la mañana ,antes que el sol calentara en esos días bravos de verano ,regaba los tomates ,lechugas y zanahorias también hacia  los mandados ,por la tarde se reunía con sus pares en el parque . Un día  el abuelo ,como lo llamaba yo , empezó a desmejorarse ,ya casi no salía ,ni siquiera a la huerta ,los años le pesaban , tenia 78 ,en poco tiempo lo peor llego ,mi hijo tenía dos años , la abuela ,mi suegra se sumergió en un dolor tremendo que le fue quitando su frescura . Quedamos pocos  en una casa tan grande, todo se volvió  triste, los ambientes enmarcados con cortinados de brocato azul hasta el suelo, resultaban un poco oscuros, sombríos. Un día mi marido tuvo que viajar por razones de trabajo ,en la casa quedamos tres personas  la abuela ,mi hijo y yo .Hacia frio ,era Mayo ,las estufas Eco de esa época no alcanzaban a calentar la casa ,le pedí a mi suegra de acostarnos temprano ,eso hicimos ,alrededor  de las dos de la madrugada empecé a sentir un ruido ,que si bien no era extraño , no  me daba cuenta de donde venia ,en un patio interno tipo jardín de invierno con techo corredizo de vidrio y toldo azul ,se encontraban las dos mecedoras de mimbre donde mis suegros acostumbraban tomar mate y mirar tv por las tardes y más de una vez dormir sus siestas , el ruido venia de allí ,venciendo el gran miedo que se apodero de mí ,me levante y fui a ese lugar ,el sillón del abuelo se mecía suavemente ,sentí terror ,volví a mi cuarto ,el niño dormía plácidamente , la abuela también ,el ruido siguió hasta entrada la madrugada ,lloré durante horas ,sin darme cuenta me quede dormida ,de golpe  me despierto veo entrar la luz del sol por la ventana , los ojos me pesaban ,era tanto lo que había llorado ,la abuela ya estaba en sus tareas .A media mañana llego una vecina horrorizada y dijo ¿vieron lo que pasó anoche? no ,respondimos. Entraron ladrones en varias casas del barrio .Miré el sillón y sentí un alivio fue entonces me di cuenta que el abuelo había estado allí toda la noche para cuidarnos .Desde ese día algo cambió en mi vida ,cuando los miedos llegan trato de enfrentarlos ,sé que estos son el comienzo de todos nuestros errores ,por eso no tenemos que alentarlos enfrentándolos seremos felices ,hoy al recordar esos momentos ,pienso ,lo sobrenatural existe ,el sillón se meció toda la noche ,la realidad era que el abuelo siempre se sentaba allí ,tal vez algún día alguien pueda explicármelo ,estas cosas hay que enfrentarlas para saber contra que luchamos.

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